Vigas de madera vistas, muros de piedra, suelo de madera sin barnizar, una chimenea… Todos estos elementos conforman el entorno en el que va ubicada esta cocina cuyo estilo choca completamente con el de la estancia.
Es una cocina distribuída en forma de U, que cuenta además con una isla central. Carece de elementos altos, ya que se sitúa bajo un techo abuhardillado en el que encontramos unas pequeñas ventanas que bañan de luz el espacio.
La cocina se ha decorado con muebles de color beige, que contrastan con el negro brillante de las encimeras.
Al fondo encontramos una zona de estar. Unos sofás tapizados en unos tonos muy cálidos, que se sitúan de frente a la chimenea.
Fotografías: Kit Stone